Los oleicultores están expectantes sobre cómo pueda reaccionar el mercado a partir de ahora, toda vez que los datos de producción de diciembre muestran que la cosecha es más corta de lo que se esperaba, lo que podría introducir un factor de presión sobre los precios y anticipar futuras subidas. De momento, las cotizaciones han descendido nuevamente en el período del 8 al 14 de enero, quizás porque el mercado tiene que digerir aún las nuevas disponibilidades que aporta la nueva cosecha de recolección, actualmente en su recta final, y los pretendidos incrementos que recomiendan las leyes de la oferta y la demanda tendrán que esperar, posiblemente algunas semanas más. Las fuertes subidas de precios en origen en Italia -un país que se provee de grandes cantidades desde nuestro país-, con alzas que llegan al 10% en la semana del 4 al 10 de enero respecto a la anterior, parecen alimentar la teoría de nuevas subidas en España.
El año 2015 se despidió con incrementos para el granel, pero 2016 ha comenzado con algunas correcciones en las plazas nacionales, que no marcan tendencia porque hay poca materia prima disponible y el sector cuenta que antes que tarde llegarán subidas «poco a poco».
Caen los precios de todos los aceites salvo los de peor calidad
Del 8 al 14 de enero, según POOLred, cayeron el 0,87 % los vírgenes extra respecto a la semana anterior; un 2,42 % los vírgenes y casi un 2 % los lampantes; con 3,19 euros/kg, 3,10 euros y 2,94 euros, respectivamente. ¿La excepción? Los aceites de inferior calidad, que rebotan el 8,89% y se sitúan en 2,53 euros por kilo.
Según el Observatorio de la patronal de almazaras Infaoliva, los agentes comerciales colegiados salían de compras desde 3,09 euros/kg en el caso de los vírgenes extra picuales; 3,02 los vírgenes y a partir de 2,94 euros/kg los lampantes.
En diciembre se produjeron en la provincia de Jaén 243.000 t que, sumadas a los meses anteriores, suponen 295.000 t, según Asaja, que apunta que, para llegar al aforo previsto por la Junta de Andalucía, «haría falta molturar en enero y febrero un 40% de lo producido hasta ahora, una cifra a la que difícilmente se llegará dado lo avanzado de la cosecha».
En cuanto al nivel de salidas, la citada organización agraria indica que en diciembre fueron 115.000 t de aceite las que se introdujeron en el mercado, una cifra muy positiva y que vaticina unas disponibilidades también muy justas de aceite.
Entre el 8 y el 14 de enero, el POOLred hace referencia a 64 operaciones de compraventa entre almazaras y entidades comercializadoras, con 2.849,90 toneladas de aceite de oliva.
Con datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el aceite de orujo crudo se pagaba durante los primeros días de 2016 a 93,75 euros/100 kilos, con una tendencia alcista en los precios; la patronal ANEO estima una producción de alrededor de 95.000 t para esta campaña oleícola 2015/2016. Se deprecia algo el de girasol refinado, que ronda los 85,90 euros/100 kilos, según el Departamento.
En cuanto a la evolución del aceite de oliva en otros países mediterráneos, destacan subidas importantes de precios en el mercado de Italia, que oscilan entre el 1,4 % y el 10,2 %, lo que deja las cotizaciones en origen entre 2,56 y 3,72 euros por kilo. En cambio, Túnez se mantiene estable y en Grecia no hay variaciones destacables, a excepción del extra-virgen, un segmento que sufre importantes descensos, que oscilan entre el -4,3 % de Calamata y el -9,7 % de Creta, según Ismea. Los vírgenes extra helenos cotizan en origen entre 3,13 y 3,37 euros por kilo en el citado período.
Dispar evolución del consumo en países extra-comunitarios, a tenor de los datos del Consejo Oleícola Internacional sobre el comercio de aceites de oliva y de aceite de orujo a cierre de la campaña 2014-15 (octubre 2014-septiembre 2015).
Estos reflejan un aumento del 10 % en Japón, con un fuerte incremento de las importaciones a partir de marzo 2015; Estados Unidos y en China permanecen estables, pero disminuyen el -33 % en Rusia, -21 % en Australia; -8 % en Brasil y -7% Canadá.
El IPC subió en 2015 un 1,8%, pero en aceites y grasa se situó en el 23,6%
Desde la perspectiva del consumidor español, 2015 cerró con una subida del IPC general de alimentos y bebidas no alcohólicas del 1,8 %, en el que la rúbrica «aceites y grasas» fue precisamente la más inflacionista (+23,6 %), por encima de la patata (+15%).
Entre las novedades de la semana, destaca el anuncio de la «Sociedad Andaluza del Oleocanthal (SAO)-Asociación Española», que ha puesto en marcha un sello de acreditación sobre «salud y alimentación», que estará operativo para las empresas de aceite de oliva virgen extra (AOVE) y se va a presentar en EEUU en febrero.
La acreditación de la SAO conlleva la obtención de diversas certificaciones que serán emitidas por entidades públicas o privadas que a su juicio permitirá dotar a las compañías que venden AOVE «un valor en salud demostrable ante los consumidores».
A nivel agronómico, hay mucha preocupación en el campo por la falta de lluvias en los olivares del sur e incluso por la amenaza de que vuelvan a repetirse las «heladas negras» que ocurrieron en un año muy parecido al actual en los climatológico, 2005.


