Una semana con bajada de precios y sin operaciones
La tercera semana del mes de febrero se ha cerrado con un descalabro en el mercado del aceite de oliva. ¿Quién entiende que en cinco días los precios hayan caído en origen en torno a los 40 céntimos de golpe para los aceites lampantes?
La verdad es que intentar justificar estos dientes de sierra de un día para otro resulta harto difícil cuando las razones que lo justifican no son de gran peso. Se ha conocido hace unos días que la cosecha confirma los aforos del mes de octubre de la Junta de Andalucía, ha llovido de manera uniforme por las principales zonas geográficas…. Y todo podría dar a entender que es el momento de empezar a bajar los precios, pero debería de haberse hecho de una manera ordenada y calibrada, donde también se tenga en cuenta la corta producción de aceite lampante con destino a la refinería, y que hay que ver cómo viene la primavera para comprobar la respuesta del olivo de cara a la próxima cosecha.
Entre algunas de las razones que se pueden encontrar estos días para justificar estas caídas podemos hablar del aumento de agricultores que han acudido a las almazaras industriales a querer liquidar sus entregas, impulsados por los datos que publicaba el Sistema Pool Red que mantenía precios de la semana anterior al no haber habido operaciones.
Parece que les ha entrado el pánico de que estamos ya en el tobogán de bajada de los precios y todos se han lanzado a querer liquidar para no quedarse el último.
No obstante, aunque en nuestra relación de precios aparezca reflejada la bajada, también es cierto que las operaciones cerradas se han visto muy mermadas estos días. Tan sólo hay que ver que los industriales envasadores están cubiertos, y las cooperativas se han cerrado en banda a vender para no provocar nuevas bajadas de precios.
Señores vamos a buscar una estabilización en el mercado, en un año donde los precios pueden ser buenos para todos, desde el agricultor al consumidor.
Más información: http://www.olimerca.com/precios

