A través del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra), la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha diversos programas de investigación agroalimentaria con el objetivo de optimizar el rendimiento del cultivo del olivar y mejorar la producción y la calidad del aceite madrileño.
Las investigaciones tendrán lugar en su mayoría en La Chimenea, finca experimental y productiva en Aranjuez, donde el consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, Pedro Rollán, asistió el pasado viernes al inicio de la recogida de aceitunas de olivos a los que se han aplicado diferentes técnicas que, según fuentes regionales, han permitido mejorar la producción y la recolección, así como reducir costes y obtener un fruto de mayor calidad en menos tiempo.
Este año se prevén recoger 35.000 kilogramos de aceitunas en La Chimenea, que se destinarán a la producción de aceite virgen extra para continuar con los ensayos e investigaciones. En este sentido cabe destacar también que el aceite elaborado se entrega posteriormente al Banco de Alimentos.
La marca Aceite de Madrid, creada en 2007, engloba aceite de oliva virgen extra obtenido de aceitunas cultivadas y recolectadas en 127 municipios de la región. El aceite se extrae mediante procedimientos mecánicos solo de frutos recogidos de los árboles (no se utilizan los que caen al suelo) de las variedades cornicabra y manzanilla y, en menor medida, otras como verdeja, carrasqueña, picual y gordal.
Madrid cuenta con 27.000 hectáreas de olivares, de las que más de 19.100 se dedican al cultivo de aceituna, tanto de fruto destinado a la elaboración de aceite como a su consumo de mesa; un sector que en la comunidad genera más de 5000 puestos de trabajo.


