El precio del aceite de oliva en origen ha registrado un significativo descenso en la última semana.
La llegada generalizada de las lluvias parece haber ahuyentado los temores de una producción corta en la próxima campaña y ello impacta directamente en las cotizaciones.
Según responsables de Oleoestepa el mercado es muy sensible y las lluvias permiten ser más optimistas en cuanto al volumen de la próxima cosecha de aceituna y, por tanto, de la producción de aceite.
Esa perspectiva de mejora de la oferta hace que los compradores tengan menos prisa por acumular mercancía, lo que ha supuesto una disminución de las operaciones en los últimos días.
De acuerdo con sus datos, los aceites lampantes se sitúan ahora por debajo de los 3 euros/kilo; estarían en 2,9 euros. Los vírgenes se han pagado a 3,10 euros/kilo y los extras entre 3,30 y 3,50 euros.


