La duda es ver cómo acaba la campaña mundial y la disponibilidad en los mercados.
A las labores de recogida de las escasas cuadrillas de aceituneros que aún recolectan el fruto en el mar de olivos de Jaén y al decreciente ritmo de entrada y recepción de aceituna para la elaboración de aceite en las cooperativas y almazaras, cuya gran mayoría aún permanecen abiertas, se suman estos días otras tareas en los campos de olivares.
Entre esas labores destacan las de la poda y el abonado de los olivares, que acusan la falta de precipitaciones en este seco y poco generoso año hidrológico, ausencia de lluvias que podría condicionar la próxima cosecha que comenzará a florecer a partir del próximo mes de mayo para cuajar el fruto en junio.
El responsable de aceite de oliva de Cooperativas Agro-Alimentarias y presidente del grupo aceitero Jaencoop, Cristóbal Gallego, valora la «rapidez» con la que se ha desarrollado esta campaña de recogida de aceituna como consecuencia de la falta de lluvias que no han interrumpido los trabajos, además de por la mejora de la mecanización.
Compás de espera para ver cómo ha transcurrido la campaña a nivel mundial
Junto a ello, resalta como característica de esta campaña la buena calidad de los aceites vírgenes extra y vírgenes al recogerse la mayor parte desde el árbol y no del suelo, en una campaña cuyos rendimientos grasos (el aceite que hay en la aceituna) podría oscilar entre el 21 y el 23 por ciento.
En cualquier caso, la producción final de esta campaña se podría ajustar a las cifras que se pronosticaban, situación que se aclarará una vez que se despeje el interrogante de los datos de producción en la provincia de Jaén durante el mes de enero, según sostiene el responsable de las Cooperativas Agro-Alimentarias, que estima que la producción nacional podría superar los 1,25 millones de toneladas.
Y una vez que se difunda el dato en términos de producción en España habrá que comprobar también cuál es la disponibilidad de aceite de oliva a nivel mundial, sobre todo en los países de la cuenca mediterránea, para ver su incidencia y su evolución en las variables de precios, exportaciones, importaciones, consumo y existencias en estos más de siete meses que aún restan para poner el colofón a la campaña oleícola 2015/2016.


