Las organizaciones agrarias rechazan la medida de la UE, que importará más ‘oro líquido’ tunecino, por los efectos en el precio de origen y en la calidad.
A partir del 1 de enero y durante dos años, los países de la Unión Europea podrán importar 35.000 toneladas más de aceite de oliva de Túnez. Cantidad que se une a las 56.700 toneladas que ya tienen acceso privilegiado del país magrebí al mercado europeo. El sector andaluz ha hecho saltar las alarmas: «Es una decisión indudablemente mala». «Puede afectar a los precios directa o indirectamente». «Altera el mercado y daña al sector».
Con esta contundencia se manifiestan los responsables de las organizaciones agrarias andaluzas, quienes alertan de que no se cumple la ley de la oferta y la demanda, de que las distribuidoras y las envasadoras controlan el mercado del aceite de oliva y que «el lobby de estas empresas en Bruselas funciona muy bien», indica Juan Luis Ávila, secretario general de Coag Jaén y responsable del sector del olivar en la organización en Andalucía.
Desde la misma Bruselas, la eurodiputada socialista y vicepresidenta de la comisión de Agricultura, Clara Aguilera, presentó la semana pasada un informe sobre el contingente adicional para la importación de aceite de oliva de Túnez en el que compartió la necesidad de que la UE contribuya a relanzar la economía del país africano, si bien mostró su desacuerdo con una medida que «perjudicará al sector olivarero europeo, y más concretamente, al andaluz».
En su intervención, Aguilera defendió que el actual contingente de 56.700 toneladas ya otorga al país magrebí acceso privilegiado al mercado europeo. «Además, Túnez no ha cubierto la cuota inicialmente asignada, por lo que, no están justificadas mayores concesiones». La vicepresidenta de la comisión de Agricultura reiteró su solidaridad hacia Túnez, pero insistió en que es necesario establecer condicionantes en el marco de los acuerdos de asociación, ya que «la agricultura no puede ser moneda de cambio en la política europea». Por todo ello, el texto que propuso la eurodiputada solicita a la Comisión un estudio de impacto sobre el sector del olivar europeo y que esta premisa se respete como principio general antes de cualquier concesión a terceros países. Asimismo, exigió que «se trate de una medida excepcional y de emergencia, sin posibilidad de prórroga más allá de los dos años previstos», y pidió que las cantidades se gestionen mensualmente, oponiéndose a los certificados anuales, ya que esto permitirá «minimizar el impacto en el mercado de aceite de oliva europeo». Por eso manifestó su sorpresa por el apoyo que el Gobierno español ha otorgado a la supresión de la gestión mensual de los nuevos contingentes de importación concedidos a Túnez.
Desde Andalucía, las organizaciones agrarias recuerdan que España, Italia y Grecia se opusieron a la medida y que estas 35.000 nuevas toneladas de aceite de oliva de Túnez que entrarán en Europa (más las 56.000) significan «poca cantidad» ante los 1,3 millones de toneladas que produce España. No obstante, apostillan que los efectos podrían ser importantes y graves. Y explican la razón.
Juan Luis Ávila, secretario general de Coag Jaén, pone el acento en la entrada de un producto «sin la calidad europea» y a la falta de control en las fronteras. «Sospechamos –remarca– que es una estrategia para bajar el precio en origen ahora que está a tres euros y sí se cubren los costes de producción. Es una forma de abaratar el mercado nacional para hacer negocio en el internacional». Por este motivo, hace un llamamiento a las administraciones para que «protejan al sector» y, sobre todo, a los organismos de Competencia porque «no hace nada en el sector y no se aplica la ley de la oferta y la demanda».
Para Ávila, envasadoras y distribuidoras «sacrifican el mercado interno y colocan el aceite de oliva como producto reclamo en los supermercados mientras ganan mucho dinero vendiendo en el mercado internacional». «Controlan el mercado del aceite de oliva y por eso presionan al sector andaluz a la baja, cuando 200.000 familias dependen de esto», enfatiza. Por todo ello, opina que la decisión de la UE «altera el mercado y daña al sector», al tiempo que recordó que la Comisión ya dio vía libre a la entrada de aceite de Marruecos.
Para José Vázquez, técnico responsable de olivar de Asaja-Sevilla, la decisión europea es «indudablemente mala» porque, aunque las toneladas tunecinas no son excesivas, «van sumándose y puede afectar a los precios, aún más si el próximo año bajan los precios en España».
«Está muy bien que seamos solidarios, pero no a costa del agricultor andaluz. El Ministerio es consciente de ello, pero parece que en este tipo de decisiones no manda Agricultura», apostilló Vázquez. En su opinión, el aceite de Túnez se vende a un menor precio por su baja calidad, presentando una «competencia desleal» para el producto andaluz. Eso sí, cuando la producción española es baja, como en la campaña anterior, se importa aceite tunecino para cubrir la gran demanda. España aporta el 72 por ciento de la cosecha del oro líquido de toda la Unión Europea y el 44 por ciento de la mundial, siendo la comunidad andaluza la primera productora nacional.
http://elcorreoweb.es/economia/el-aceite-de-tunez-agita-el-mercado-DA1046445


