- Frente a la previsión de las organizaciones agrarias, que anticipaban un escenario de estabilidad en los precios, la realidad del mercado es distinta
- El producto se devalúa mientras se confirma una cosecha que crecerá un 111% en provincias como Jaén.
Frente a las previsiones y las expectativas de los agricultores, el proceloso mercado olivarero evoluciona en la dirección contraria. Las cuentas que hacían las organizaciones agrarias -cargadas de sentido común, por otra parte- eran sencillas: con 1,2 millones de toneladas de producción y 180.000 de enlace la disponibilidad de aceite de oliva será similar a la campaña anterior. ¿Y qué ocurrió la campaña anterior? Pues que la demanda se mantuvo a unos niveles altos y que los precios subieron. ¿Y qué debería ocurrir en ésta? Pues eso, que las cotizaciones se mantuvieran en unos parámetros similares. Pero no. Conforme se llenan las bodegas gracias a una recolección que ya se ha generalizado en la provincia, el ‘oro líquido’ se deprecia y ya está por debajo de la barrera psicológica de los tres euros por kilogramo ayer, a 2,96). El gran problema es que como se mantenga la tendencia de la última semana (-6%), por ejemplo, no tardaremos mucho en llegar a esos 2,40 euros que marcan la rentabilidad para la generalidad de las plantaciones jienenses y entonces, nuevamente, se encenderán las alarmas.
El aforo de la Junta, uno de los documentos más fiables que se elaboran por su exhaustividad -sólo en Jaén se han aforado 8.500 árboles- y por los recursos técnicos y humanos que se ponen en el empeño, dice que la recolección se saldará con 485.000 toneladas en Jaén, lo que significa un incremento del 111% respecto al curso anterior.
Ahora bien, conviene tener muy en cuenta un hecho con bastante relevancia: la cosecha italiana será un 58% superior y también se espera una mejoría en otros países productores como los del Magreb -fundamentalmente Argelia, Túnez y Siria-. Es decir, a diferencia de lo ocurrido en el ejercicio 2014-2015, los grandes envasadores internacionales van a tener una mayor posibilidad de abastecerse fuera de España y quizá aquí encontremos una explicación bastante verosímil de lo que está pasando. Según el Consejo Oleícola Internacional, en todo el mundo se fabricarán 2,9 millones de toneladas, lo que supone un veintidós por ciento más en términos relativos.
En el resto de provincias
Pero volvamos aquí, a Andalucía. La comunidad autónoma generará, en su conjunto, 1.030.093 toneladas, un 53% más. Este aumento, más que notable, debe achacarse fundamentalmente a la mejoría en Jaén, donde hay 585.113 hectáreas dedicadas a este cultivo que proporciona más de diez por ciento del Producto Interior Bruto y del que viven, de forma principal o secundaria, unos 150.000 hogares entre titulares de fincas y las personas que se contratan para trabajar en ellas.
También repunta Córdoba de forma importante, con 251.994 toneladas, un 54% más, y Málaga, con 75.925 toneladas, un 24% más. A esta lista de los que suben hay que agregar Cádiz, hasta las 9.901 toneladas, un 17% más, y Almería, con 11.995 toneladas, un 16%. Bajan Granada, hasta las 99.920 toneladas, un 1% menos; Sevilla, hasta las 91.002 toneladas, un 1% menos; y Huelva, hasta las 4.356 toneladas, un 37% menos.
Lo que está por ver es si las lluvias otoñales se habrán traducido realmente en una mejora del calibre de la aceituna, lo que a la postre puede tener una incidencia positiva en los aprovechamientos grasos, que en el caso de Jaén se han fijado en el 22,05%. Y es que, tal y como se ha apuntado desde diferentes ámbitos, como el propio COI, el déficit de precipitaciones en momentos clave y las altas temperaturas del verano -las más altas desde que existen registros históricos- han tenido un impacto desfavorable sobre todo en las zonas de secano. En cualquier caso, los aceites que se están obteniendo son de muy buena calidad, una coyuntura muy interesante si tenemos en cuenta que en Andalucía, por ejemplo, el 36% del consumo es virgen extra.
http://www.ideal.es/jaen/jaen/201511/23/aceite-oliva-debajo-euros-20151123004347-v.html


