Tras conocerse las estimaciones oficiales de la Junta de Andalucía sobre la nueva cosecha que acaba de iniciarse tanto las organizaciones agrarias como de comercializadores han incidido en ser cautos a la hora de fijar los precios para el aceite de oliva y la necesidad de unir fuerzas para defender sus producciones.
En este sentido Interóleo Picual Jaén vuelve a hacer un llamamiento a la apuesta clara y rotunda por la concentración de la oferta, por estructuras fuertes y estructuradas que ayudan a gestionar mucho mejor campañas como esta.
De esta manera, Interóleo concreta que el mercado regulará, vía precio, la escasa cosecha prevista, pero que, sin embargo, seguirán produciendo tensiones en los precios, como se ha demostrado en la pasada cosecha, que ha estado caracterizada por niveles de precio muy distintos antes y después de junio de 2.014, y que gestionada desde la concentración de la oferta y mediante un sistema de precios medios y permanencia constante en los mercados ha permitido superar holgadamente los dos euros.
Por otra parte, Interoleo también alerta sobre la calidad del producto que puede ser menor a la de hace dos años, como consecuencia de que se está constatando que la picadura de la mosca está afectando a muchas parcelas de la provincia, lo que unido a la caída del fruto al suelo, llevaría consigo una disminución importante de la calidad.
UPA: Apostar por la concentración
Agustín Rodríguez, Secretario General de UPA Andalucía también ha defendido claramente la importancia de la concentración de la oferta. “No obtendremos más precio si no organizamos nuestras ventas, que actualmente están desorganizadas, dispersas, y con las cooperativas y almazaras haciéndose la competencia entre ellas. Si tenemos en cuenta, además, que el precio medio de 2,03 euros viene de una cosecha histórica de 1.775.000 toneladas. De qué nos sirve producir tanto si tenemos menos precio y menos valor. Así no se puede seguir”, ha expuesto Agustín Rodríguez.
“La concentración de la oferta sigue siendo el camino más rápido para contrarrestar las políticas abusivas de la gran distribución, que son los que siguen decidiendo los precios en el futuro inmediato, no obedeciendo a las cifras de aceite en el mercado y sí a sus políticas comerciales con un producto que siguen utilizándolo como reclamo”.


