El valor del aceite de oliva virgen extra ha subido un 20% en el último año. La superficie de olivo en Navarra ha crecido un 28%, sobre todo en regadío, y la producción, un 64,4% en esta década.
El precio del aceite está creciendo mes a mes y está repercutiendo directamente en la cartera de los consumidores, que por otro lado, no han disminuido su demanda.
En el último año, una persona ha pasado de pagar 3,44 euros por un litro de aceite virgen extra a desembolsar una media de 4,13 euros, es decir, un incremento de un 20%, según se desprende del Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos (IPOD), elaborado por COAG -que integra al sindicato EHNE-, la Unión de Consumidores de España-UCE y CEACCU.
El valor del aceite no había rebasado la barrera de los cuatro euros en los siete años de crisis económica, según desvela este índice; pero en junio superó por primera vez esa cifra y en julio registró el récord de los 4,13 euros -último dato actualizado, a la espera de conocer el comportamiento del mercado el pasado mes-.
Desde agosto de 2014, el precio del aceite se ha disparado en Navarra y en el resto de comunidades debido a una disminución de la última cosecha en España por la climatología adversa; al mantenimiento de las exportaciones a mercados tradicionales, como Italia, y a otros más rentables como Estados Unidos o China; a la permanencia de la demanda interna; a la especulación y a la previsión de que la próxima campaña nacional y mundial -en países productores como Túnez, Sudáfrica o Australia- no compensará la carencia que ha generado la de 2014. Estas son algunas de las razones apuntadas por EHNE para explicar esta escalada del precio de este producto tan cotizado.
España produjo cerca de 900.000 toneladas en 2014 -cuando lo habitual suele ser superar las 1,5 toneladas-. De esta cantidad, cerca de un 1,5% se concentra en Navarra, según los datos de este sindicato y del departamento de Desarrollo Rural del Ejecutivo autonómico.
El año pasado, la Comunidad Foral recogió 18.610 toneladas de olivas para la elaboración de aceite, casi un 14% menos que un año antes, a pesar de que en ese mismo periodo el número de hectáreas creció de forma moderada, un 1,16%, en la modalidad de regadío. Al igual que sucedió en el resto de comunidades, la propia climatología propició la caída de la cosecha, pero “no perjudicó a la calidad”.
En las zonas productoras del Mediterráneo y de Andalucía parece que este año se volverá a registrar una campaña limitada para atender a la demanda habitual por la sequía que están padeciendo, pero en Navarra se pronostica una “buena recolección”, indican desde el Trujal de Arróniz, que comercializa la marca Mendía. El precio del aceite en este trujal ha aumentado en porcentaje semejante a la media, pero sus responsables resaltan que “esta situación, en lugar de detraer la demanda interna, ha provocado el efecto contrario, ya que ha subido el consumo”. Ellos lo achacan a la “posible psicosis que ha podido surgir entre los clientes por el temor de que el aceite escasee los próximos meses”, cuando desde el trujal no creen que vaya a ser así.
CUÁNTO GASTA CADA NAVARRO
Una media de casi 40 euros
Un comportamiento con altibajos
Cada navarro gasta una media de casi 40 euros en aceite y grasas al año, según la encuesta dePresupuestos Familiares de 2014 del Instituto Nacional de Estadística. Traducido en aceite supone unos once litros consumidos que resulta de dividir este desembolso con el precio medio que se pagó por este producto el año pasado.
El esfuerzo económico en este capítulo ha sufrido altibajos en los últimos ejercicios: entre 2007 y 2010 se produjo un descenso consecutivo, de los 62,44 a los 35,27 euros gastados; y a partir de 2011, se detectó una recuperación, al pasar de los 38,89 a los 43 euros invertidos en este artículo en 2013. En cambio, el año pasado se sufrió un descenso de casi un 8%, hasta los 39,76 euros.
Sin embargo, la Comunidad Foral demanda más aceite del que produce -en el primer semestre del año se importó por valor de 11,4 millones-; y en la última década, el número de hectáreas ha aumentado un 28%, principalmente por la proliferación de plantaciones de olivos en regadío en detrimento del cultivo en secano.
El informe sobre el Negociado de Estadística Agraria y Estudios Agrarios del departamento de Desarrollo Rural refleja que en 2004, Navarra sumaba 4.462 hectáreas, de las que casi un 65% eran de secano y el porcentaje restante, de regadío. En cambio, diez años más tarde, se contabilizan 5.711 hectáreas y se invierte la situación, ya que un 55% se encuadra en regadío y un 45%, en secano.
Desde EHNE explican que la extensión de olivos ha aumentado en la Comunidad porque se han plantado en superficies que anteriormente estaban reservadas para el cultivo de uva, “como por ejemplo en Montejurra, Arróniz o Bargota”. Y es que en los últimos años ha habido agricultores que han descepado viñas ante su baja rentabilidad para sustituirlas por un producto que les aportara más ingresos económicos, como la oliva. Según el índice IPOD, un productor recibió el pasado julio 3,72 euros por un litro de aceite y en agosto de 2014, 2,67 euros.
Además se ha fomentado el cultivo intensivo en la Ribera Baja y en zonas de regadío tradicional y nuevo por medio del agua procedente del Canal de Navarra. Las comarcas más productivas de la Comunidad se sitúan en la Ribera Baja, al concentrar casi el 36% de las hectáreas de olivo y Tierra Estella, con casi un 27%.
DE RÉCORD
En hectáreas y producción
El regadío gana la partida al secano
La apuesta de los productores por este cultivo ha favorecido que en la última década se hayan registrado cifras récord en Navarra tanto en hectáreas como en toneladas.
La mejor cosecha se contabilizó en 2013, cuando se recogieron 21.585 toneladas de oliva para aceite. En 2014, a pesar de que no se superó la cifra de un año antes, se anotó la segunda mejor, con 18.610 toneladas, de las que el 62,3% se concentraron en la Ribera Baja y en Tierra Estella.
Navarra distribuye su producción en el mercado local, comunidades limítrofes como la CAV, y en el exterior. Sin embargo, no significa que todo el aceite que se comercializa a otros países proceda de las plantaciones autóctonas, ya que las empresas exportadoras también adquieren producto de otros territorios para la elaboración de sus marcas. En el primer semestre del año, se distribuyó en el exterior por valor de 27,6 millones, el 0,6% del total de exportaciones, según los datos del Ministerio.
http://www.noticiasdenavarra.com/2015/09/06/economia/aceite-de-oliva-el-precio-escala-alto


